Cabos sueltos…

… pequeños o grandes detalles que dejas sin perfilar pensando que nadie se dará cuenta, que son cositas sin importancia… pero que siempre acaban saliendo a la luz.

Cuando tejes, empezar una labor es una de las mejores partes. De hecho los tejedores no solemos sufrir “un virus” como la mayoría de los mortales que, como todo el mundo sabe, se cura bebiendo mucha agua, con reposo y con un paracetamol cada 8 horas. Los tejedores sufrimos la “startitis”, cuyo mayor síntoma es una gran fiebre por empezar un proyecto nuevo. Esa suele ser la mejor parte… pero cuando la terminas, es inevitable encontrarte con esos cabos sueltos… que debiste ir escondiendo conforme ibas tejiendo pero nunca encontraste el “momento perfecto” para hacerlo. Estos cabos sueltos te miran con cara de malignos, con sonrisa socarrona… ¿¿¿Qué, pensabas que nadie se iba a dar cuenta???… saben que todos los ojos se irán a ellos si no los rematas bien. Pero da taaaaaaanta pereza esconderlos. Tú tejes porque te gusta tejer… nadie comentó cuando empezaste que existían estos hilitos que iban a hacer que tu bufanda o tu jersey se eternizaran en un cajón meses esperando a que por arte de magia un día desaparecieran.

Bien, pues algo parecido les ha pasado a 3 de mis últimas “creaciones”.

A finales del invierno pasado tejí esta rebeca… pero como poco después empezó a hacer calor solo me la puse un día (y sí, me asé como un pollito)… así que se quedó sin botón. Y por supuesto sin fotos para poder presumir de ella.
Otro proyecto que llevaba en una bolsa desde hace casi 3 meses con sus cabitos sueltos es este chal: Mi henslowe. Lo tejí junto con muchas otras chicas este verano durante las olimpiadas de tejedoras (básicamente consiste en montar los puntos en la ceremonia de inauguración de los juegos olímpicos y tenerlo terminado antes de la ceremonia de clausura… sí, una frikada… pero quién dijo que tejer no lo sea). Y ahora que ha empezado el frío ha llegado el momento de rematarlo y presumir de él. Me encanta su color “verde aguamarina” (ejem, ejem), y la torsión del hilo, que aunque es 100% merino parece algodón.

Y por último este chalequito que tejí a finales de septiembre. Tuve unas semanas de crisis tejeril… y necesitaba un proyecto de satisfacción inmediata… Cumplió sus objetivos con creces… y esta “Abuelitas yarn” es taaaan suave 😀

NOTA MENTAL 1: Intentar ir escondiendo los hilitos sobre la marcha.

NOTA MENTAL 2: Si no quieres aburrir al personal… a ver si aprendemos a resumir!!!

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8 pensamientos en “Cabos sueltos…

  1. No aburres! Cuando algo está bien escrito no hace falta resumir 😉

    Lo de los cabitos sueltos… sólo te digo que llevo mi Pi***tas puesto ahora mismo y que de vez en cuando tengo que revisar que un hilillo que no rematé en la sisa no se salga fuera de su sitio. Tardaría en arreglarlo menos de un minuto y en lugar de eso aquí estoy, haciéndolo público y manifiesto, ups!

  2. Felicidades por tu blog, la rebeca, el chal y el chaleco, por las cuatro cosas a la vez, sí 😉

    Y muy acertado el nombre del blog, no lo olvidaremos. Esperamos que siga adelante al menos tanto tiempo como tú quieras.

    Saludos bisuneros

    La Maison Bisoux

  3. Pingback: Testeando | Silencio, estoy contando...

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